En los R.A.E. (Resumen Analítico de Estudio) se busca condensar la información contenida en obras o
trabajos, que deben tener como requisito su calidad y aporte al conocimiento,
en materia de propuestas, tratamiento teórico y metodológico de los temas.
Entre estas obras o trabajos se cuentan libros, estudios, ponencias, tesis de
grado, artículos de revista, ensayos, textos escolares, módulos e
investigaciones.
En esta tarea desarrollaremos un RAE, a través de un
escrito de Inés Cristina Torres, referente a la elaboración de un ensayo
argumentativo, que aparece publicado en la revista de estudios sociales de la
Universidad de los Andes.
UNA MIRADA PEDAGÓGICA A LA ESCRITURA DE UN ENSAYO ARGUMENTATIVO. EDUCACIÓN 1
Inés Cristina Torres (2004)
Analizando
varias situaciones en el proceso de formación de alumnos en los colegios,
respecto al lenguaje y a la escritura, Inés Cristina Torres, referente a la
elaboración de un ensayo argumentativo, hace una serie de explicaciones
encontradas en los grupos según el nivel académico desempeñado, aplicando
enseñanzas que pudieran fortalecer la redacción de ensayos argumentativos en
estos jóvenes.
En este
proceso aplicó ciertas prácticas pedagógicas que le permitieron enriquecer la
escritura, a través del dialogo y de la discusión, para llegar a realizar un
ensayo argumentativo.
Para esto tuvo
en cuenta algunas precisiones teóricas y referencias bibliográficas, que le
permitieran encontrar metodologías claras que les brindarán a los jóvenes
facilidades para escribir de una manera favorable argumentando las ideas y
dando claridad a un tema, para lograr competencias comunicativas.
Con la teoría
de Chomsky, la cual que pretende aún explicar una competencia generativa
lingüística común a todas las lenguas. El concepto de competencia comunicativa
aparece formulado por primera vez por Gumperz y Hymes (1972), quienes rescatan
el contexto de significación dentro del análisis de cualquier intercambio
lingüístico, pues conciben todaproducción
lingüística como acción que busca un propósito dentro de una determinada
situación.
Enseñar a
escribir sigue siendo un problema pedagógico, es un proceso complejo, pero que
puede fortalecerse con prácticas concretas, como el dialogo, la discusión y de
esta manera lograr un discurso argumentativo, pero todo está basado en la
investigación del lenguaje para lograr un propósito comunicativo.
Hassan (en
Widdowson, 1991), plantea que el discurso se articula alrededor de conexiones
lógicas internas que garantizan su coherencia, y de elementos lingüísticos
explícitos que aseguran su cohesión. Atrás queda la oración como unidad mínima
del lenguaje y se plantea ahora el enunciado como mínima unidad discursiva, que
adquiere significado pleno en relación con los otros enunciados del texto.
También fueron
tenidos en cuenta los conceptos de Winddson 1978, donde introduce una propiedad
discursiva, la adecuación, que es la manera concreta como un hablante responde
a las exigencias de una situación comunicativa. Quien escribe un ensayo
argumentativo debe tener en cuenta las circunstancias particulares en las que
se produce.
La didacta
francesa Jolibert (1995), entrega unos parámetros de situaciones comunicativas
ayudará a todo escritor a identificar posibles variaciones en su condición de
emisor que de la siguiente manera: ¿quién?, ¿a quién?, ¿en qué contexto?, ¿con
qué propósito?, ¿con qué recursos?
Igualmente el
lenguaje tiene un carácter social y el significado es el resultado de
negociaciones culturales de situaciones de comunicación.
Bajtin (1999),
hace una caracterización dialógica y polifónica del discurso (1999). El
discurso es dialógico porque los enunciados que lo componen se emiten para ser
comprendidos, respondidos, replicados; es decir, para entrar en diálogo e
interactuar con otros enunciados.
El ensayo
argumentativo puede definirse como un tipo de texto estructurado y unificado
alrededor de una tesis que se sustenta de diversas formas como razones o
ilustraciones (Ordoñez, 2001). Se distingue, por ejemplo, del comentario,
porque mientras éste gira alrededor de algún referente manifiesto -se comenta
algo que se ha visto, escuchado, leído…-, el ensayo constituye un ejercicio de
sustentación de una tesis o conclusión que se ha elaborado en forma personal,
privada, interna. En este proceso sustentador se revela la particularidad de un
pensamiento que se organiza y se estructura alrededor de un propósito
comunicativo como es el de manifestar una posición propia frente a algún tema
en particular.
En este
análisis se pueden establecer varios conceptos; el comentario, que se hace de
lago vivido, el ensayo, que es el ejercicio de sustentación de una tesis o
conclusión que se ha elaborado y el ensayo argumentativo, que se cohesiona al
articular sus enunciados con recursos lingüísticos, a través de conectores como
porque, aunque y por lo tanto.
En el medio
escolar el ensayo es considerado como un texto elaborado y difícil al que se
accede a través del discurso escrito como la narración, descripción y
exposición.
Dolz &
Pasquier (1996) señalan que sólo hacia los 16 años los jóvenes alcanzan la
madurez necesaria para su construcción. Sostienen que el texto argumentativo no
ha hecho presencia en la primaria, ni como texto de lectura ni como tipo de
texto posible de enseñar a escribir, porque de alguna manera la escuela ha
ejercido un tipo de censura frente a los textos de opinión. En el contexto
universitario, la comprensión y producción de un tipo de texto como el ensayo
sí constituye una tarea muy frecuente y nadie duda de su importancia. El ensayo
es, además, una forma cultural que le da la oportunidad a quien lo escribe de
poner en circulación sus ideas y dialogar con los demás a partir de ellas, a la
vez que le deja conocer su propio pensamiento.
La composición
de un escrito puede darse con una buena planeación, revisión, lectura,
relectura y evaluación.
La escritura
es una gran habilidad para estudiar y aprender, y puede verse como un proceso
social que favorece a los jóvenes en su formación académica.
La posición
literaria hace énfasis en el texto mismo, entre otras razones porque reconoce
que el proceso de escribir tiene mucho de misterio y de ahí que sea tan difícil
investigarlo. Esta visión supone el desarrollo de estrategias con las que se
puedan despertar los procesos creativos poco conscientes de un escritor, como
la escritura de diarios y otras actividades que comprometan emocionalmente e
impulsen el deseo de escribir.
Los resultados
de esta investigación concluyen que contextos adecuados de aprendizaje sí
generan mejoras significativas en la escritura de argumentos razonados,
conectados, lógicos y coherentes que impulsan el desempeño académico general de
los estudiantes.
PALABRAS
Ensayo
argumentativo, compromiso, investigación, practicas pedagógicas, observación,
enseñanza.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
Torres,
Cristina. (2004). Una mirada pedagógica a la escritura de un ensayo
argumentativo. Revista 19, estudios sociales. http://res.uniandes.edu.co/view.php/408/index.php?id=408
Bajtin, M.M.
(1999). Estética de la creación verbal. México D.F.: Siglo XXI Editores.
Dolz, J. &
Pasquier, A. (1996). Argumentar para convencer. Una secuencia didáctica de
iniciación al texto argumentativo para el primer ciclo de la Educación
Secundaria Obligatoria. Navarra: Gobierno de Navarra. Departamento de Educación
y Cultura. Recuperado el 10 de junio de 2004, de http://quadernsdigitals.net
Gumperz, J. & Hymes, D. (1972).
(Eds.). Directions in Sociolinguistics. The Ethnography
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