jueves, 12 de junio de 2014

Resumen Analítico de Estudio - RAE


En los R.A.E. (Resumen Analítico de Estudio) se busca condensar la información contenida en obras o trabajos, que deben tener como requisito su calidad y aporte al conocimiento, en materia de propuestas, tratamiento teórico y metodológico de los temas. Entre estas obras o trabajos se cuentan libros, estudios, ponencias, tesis de grado, artículos de revista, ensayos, textos escolares, módulos e investigaciones.

En esta tarea desarrollaremos un RAE, a través de un escrito de Inés Cristina Torres, referente a la elaboración de un ensayo argumentativo, que aparece publicado en la revista de estudios sociales de la Universidad de los Andes.

UNA MIRADA PEDAGÓGICA A LA ESCRITURA DE UN ENSAYO ARGUMENTATIVO. EDUCACIÓN 1
Inés Cristina Torres (2004)

Analizando varias situaciones en el proceso de formación de alumnos en los colegios, respecto al lenguaje y a la escritura, Inés Cristina Torres, referente a la elaboración de un ensayo argumentativo, hace una serie de explicaciones encontradas en los grupos según el nivel académico desempeñado, aplicando enseñanzas que pudieran fortalecer la redacción de ensayos argumentativos en estos jóvenes.

En este proceso aplicó ciertas prácticas pedagógicas que le permitieron enriquecer la escritura, a través del dialogo y de la discusión, para llegar a realizar un ensayo argumentativo.

Para esto tuvo en cuenta algunas precisiones teóricas y referencias bibliográficas, que le permitieran encontrar metodologías claras que les brindarán a los jóvenes facilidades para escribir de una manera favorable argumentando las ideas y dando claridad a un tema, para lograr competencias comunicativas.
Con la teoría de Chomsky, la cual que pretende aún explicar una competencia generativa lingüística común a todas las lenguas. El concepto de competencia comunicativa aparece formulado por primera vez por Gumperz y Hymes (1972), quienes rescatan el contexto de significación dentro del análisis de cualquier intercambio lingüístico, pues conciben todaproducción lingüística como acción que busca un propósito dentro de una determinada situación.

Enseñar a escribir sigue siendo un problema pedagógico, es un proceso complejo, pero que puede fortalecerse con prácticas concretas, como el dialogo, la discusión y de esta manera lograr un discurso argumentativo, pero todo está basado en la investigación del lenguaje para lograr un propósito comunicativo.
Hassan (en Widdowson, 1991), plantea que el discurso se articula alrededor de conexiones lógicas internas que garantizan su coherencia, y de elementos lingüísticos explícitos que aseguran su cohesión. Atrás queda la oración como unidad mínima del lenguaje y se plantea ahora el enunciado como mínima unidad discursiva, que adquiere significado pleno en relación con los otros enunciados del texto.

También fueron tenidos en cuenta los conceptos de Winddson 1978, donde introduce una propiedad discursiva, la adecuación, que es la manera concreta como un hablante responde a las exigencias de una situación comunicativa. Quien escribe un ensayo argumentativo debe tener en cuenta las circunstancias particulares en las que se produce.

La didacta francesa Jolibert (1995), entrega unos parámetros de situaciones comunicativas ayudará a todo escritor a identificar posibles variaciones en su condición de emisor que de la siguiente manera: ¿quién?, ¿a quién?, ¿en qué contexto?, ¿con qué propósito?, ¿con qué recursos?
Igualmente el lenguaje tiene un carácter social y el significado es el resultado de negociaciones culturales de situaciones de comunicación.

Bajtin (1999), hace una caracterización dialógica y polifónica del discurso (1999). El discurso es dialógico porque los enunciados que lo componen se emiten para ser comprendidos, respondidos, replicados; es decir, para entrar en diálogo e interactuar con otros enunciados.

El ensayo argumentativo puede definirse como un tipo de texto estructurado y unificado alrededor de una tesis que se sustenta de diversas formas como razones o ilustraciones (Ordoñez, 2001). Se distingue, por ejemplo, del comentario, porque mientras éste gira alrededor de algún referente manifiesto -se comenta algo que se ha visto, escuchado, leído…-, el ensayo constituye un ejercicio de sustentación de una tesis o conclusión que se ha elaborado en forma personal, privada, interna. En este proceso sustentador se revela la particularidad de un pensamiento que se organiza y se estructura alrededor de un propósito comunicativo como es el de manifestar una posición propia frente a algún tema en particular.
En este análisis se pueden establecer varios conceptos; el comentario, que se hace de lago vivido, el ensayo, que es el ejercicio de sustentación de una tesis o conclusión que se ha elaborado y el ensayo argumentativo, que se cohesiona al articular sus enunciados con recursos lingüísticos, a través de conectores como porque, aunque y por lo tanto.

En el medio escolar el ensayo es considerado como un texto elaborado y difícil al que se accede a través del discurso escrito como la narración, descripción y exposición.
Dolz & Pasquier (1996) señalan que sólo hacia los 16 años los jóvenes alcanzan la madurez necesaria para su construcción. Sostienen que el texto argumentativo no ha hecho presencia en la primaria, ni como texto de lectura ni como tipo de texto posible de enseñar a escribir, porque de alguna manera la escuela ha ejercido un tipo de censura frente a los textos de opinión. En el contexto universitario, la comprensión y producción de un tipo de texto como el ensayo sí constituye una tarea muy frecuente y nadie duda de su importancia. El ensayo es, además, una forma cultural que le da la oportunidad a quien lo escribe de poner en circulación sus ideas y dialogar con los demás a partir de ellas, a la vez que le deja conocer su propio pensamiento.
La composición de un escrito puede darse con una buena planeación, revisión, lectura, relectura y evaluación.

La escritura es una gran habilidad para estudiar y aprender, y puede verse como un proceso social que favorece a los jóvenes en su formación académica.

La posición literaria hace énfasis en el texto mismo, entre otras razones porque reconoce que el proceso de escribir tiene mucho de misterio y de ahí que sea tan difícil investigarlo. Esta visión supone el desarrollo de estrategias con las que se puedan despertar los procesos creativos poco conscientes de un escritor, como la escritura de diarios y otras actividades que comprometan emocionalmente e impulsen el deseo de escribir.
Los resultados de esta investigación concluyen que contextos adecuados de aprendizaje sí generan mejoras significativas en la escritura de argumentos razonados, conectados, lógicos y coherentes que impulsan el desempeño académico general de los estudiantes.

PALABRAS

Ensayo argumentativo, compromiso, investigación, practicas pedagógicas, observación, enseñanza.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Torres, Cristina. (2004). Una mirada pedagógica a la escritura de un ensayo argumentativo. Revista 19, estudios sociales. http://res.uniandes.edu.co/view.php/408/index.php?id=408

Bajtin, M.M. (1999). Estética de la creación verbal. México D.F.: Siglo XXI Editores.

Dolz, J. & Pasquier, A. (1996). Argumentar para convencer. Una secuencia didáctica de iniciación al texto argumentativo para el primer ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria. Navarra: Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura. Recuperado el 10 de junio de 2004, de http://quadernsdigitals.net

Gumperz, J. & Hymes, D. (1972). (Eds.). Directions in Sociolinguistics. The Ethnography

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